¿Recuerdan que hace algún tiempo escribimos sobre una mujer que quería que le implantaran algún tipo de cámara en el globo ocular? Pues la carrera hacia los ojos biónicos ha comenzado:
Para comenzar, un hombre de 73 años que lleva 30 sin ver absolutamente nada, vuelve a ver la luz, lo suficiente como para poder ordenar los calcetines, o ver las líneas de la carretera, con su nuevo ojo biónico llamado Argus II.
Usa una cámara y un procesador de video montado sobre unas gafas de sol, para enviar las imágenes capturadas a un pequeño receptor que mediante un pequeño cable, transmite impulsos a unos electrodos situados en la retina.
Esos electrodos consiguen mandar señales al nervio óptico que transporta la información hasta el cerebro.
Y para continuar tenemos al director de cine de 36 años Rob Spense, que trabaja en un proyecto llamado eyeborg proyect conjuntamente con su amigo Kosta Grammatis y con un grupo de oculistas, para tratar de instalar una pequeña cámara inalámbrica en su globo ocular.
El objetivo de Rob Spence es grabar documentales desde su ojo biónico y convertirse en una especie de “máquina de vigilancia humana”. La cámara en principio estaba diseñada para colonoscópios pero esta siendo adaptada, y ademas deben añadirle una batería y un emisor wifi.
Pero el principal problema (existen otros como la legalidad de grabar sin consentimiento) está en meter todo eso dentro de la prótesis de un ojo. Aunque para ello cuenta con la colaboración de importantes ingenieros como Steve Man y de empresas como OmniVision.
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